EL EMPERADOR DESNUDO - (2007-01-23)

CESAR AUGUSTO CASTAŅO RUBIANO

Documento sin título

Recientemente el presidente venezolano Hugo Chávez invitó al Congreso de su país a que le confíe poderes especiales, en un discurso en el que prometió nacionalizaciones a gran escala. Él anunció de esta forma, la nacionalización de los sectores de la electricidad y de la telefonía, afirmando también que el Banco Central (Emisor) podría perder su autonomía. Chávez precisó que presentaría un proyecto de ley para que el Parlamento le confíe el poder de tomar el control en esos sectores. Con respecto a esta ley que le permitiría promulgar decisiones en otros campos tales como el social, la seguridad y la defensa,dijo que se haría en un lapso razonable de un año. La nueva ley le permitiría también poner fin al control de empresas extranjeras sobre varias instalaciones petroleras del Cinturón petrolero del Orinoco.

La idea central de Chávez al pisar el “acelerador marxista”, es la de reformar la constitución para poder avanzar hacia la creación de la "República Socialista de Venezuela" que reemplazaría a la actual "República Bolivariana de Venezuela". El otorgamiento de estas peligrosas y excesivas facultades para gobernar por decreto, generan una peligrosa inquietud para la democracia venezolana y sus vecinos, pues este acto no es distinto a la búsqueda del poder absoluto.

Pocas cosas suscitan tanto asco moral como la autoridad mal ejercida, y más aquella que tiene la peligrosa propensión a perpetuarse a toda costa. Ser autoridad no se soporta sólo en la capacidad para desarrollar algunas funciones sociales, sino también en la esencia misma de una personalidad que ha alcanzado un alto grado de desarrollo y equilibrio. Quienes poseen estas características son personas que reflejan e irradian autoridad y no tienen que amenazar, sobornar o presionar, para que otros sigan sus lineamientos.

Un texto de Erich Fromm sobre la autoridad, nos recuerda que ésta “no se puede reducir a la investidura o título que se posea, pues las cualidades que forman la capacidad no se pueden transferir a lo aparente, bien sea un cargo o un vestido. El rey (colocándolo como ejemplo y símbolo de autoridad) puede ser estúpido, vicioso, malo o totalmente incompetente para ser autoridad, sin embargo tiene autoridad”. De lo anterior se infiere que mientras el soberano ostente la corona y posea el título, todos supondrán que tiene las cualidades de la capacidad, sólo que las del “emperador” Chávez están sustentadas en una “petrochequera” a través de la cual gana adeptos, compra silencios y apoya el viraje a la izquierda de otros gobiernos tras el disfraz bolivariano.

Por naturaleza y probablemente por su escasa formación como estadista, Chávez tiene un manejo de hombre del espectáculo. Por horas se presenta en radio y televisión y televisión en el espacio "Aló Presidente", trasmitido en vivo donde desafía a sus críticos, amenaza a sus enemigos, canta con el alma, recita poemas, cita a Bolívar y cae ocasionalmente en actitudes que rayan con el melodrama.Para el profesor Michael Shifter del Centro de Investigación de Asuntos Hemisféricos con sede en Washington, el "Presidente Hugo Chávez ha protagonizado un gobierno polarizante, de retórica virulenta, atacando los medios de comunicación y a la iglesia católica".

La experiencia histórica ha demostrado que los gobiernos autoritarios, no solamente no solucionaron el atraso y la ingobernabilidad de sus pueblos, sino que los retardaron social, política y económicamente, en las formas de supervivencia democrática. Lamentablemente en América Latina aún existen vastos sectores de opinión, que piensan que las medidas fuertes y populistas traerán orden y luego progreso. Esta particular forma de pensar, es consecuencia de la falta de educación política y de un escaso deseo por participar en la solución de los problemas nacionales.

Ojalá el pueblo hermano venezolano despierte del sueño de un emperador que, aunque esté desnudo - como el del famoso cuento de Andersen - pretenda hacer creer que usa bellas ropas.