Lida Ruth Montoya, Camilo Cuenú Castro y Enrique Díaz Quijano,
vivían como ciudadanos comunes en Cali y Bogotá pero En Lyon,
Francia, figuraban en la lista de prófugos internacionales. Detectives
del DAS adscritos a Interpol los capturaron en los últimos días
en desarrollo de la operación Infra-red: la gran redada contra prófugos
a escala internacional y con circular roja, que se puso en marcha para dar
con el paradero de personas vinculadas en 470 homicidios, violaciones y narcotráfico.
En total, fueron detenidas 45 personas en 7 países.
Camilo Cuenú Castro, quien para los vecinos de un popular barrio
de Cali, era un hábil constructor, es señalado por las autoridades
de Panamá de ser el hombre que asesinó, desmembró y metió
dentro de una maleta los restos de la empresaria estadounidense Toni Grossi-Abrams,
el 9 de abril del 2007. Pero no actuó solo. Otras dos personas, entre
ellas la norteamericana Debra Ann Ridley, participaron con el constructor
de 43 años en el asesinato. Una venganza o el interés por apoderarse
de unos bienes, según documentos de la Interpol, son las hipótesis
que se han barajado en este crimen. Para Interpol, no menos graves eran los
delitos de Lida Montoya y Enrique Díaz. Para las autoridades de Italia,
la mujer -capturada el 18 de junio pasado- hacía parte de una red que
'inundó' con pequeñas dosis de cocaína las calles de
Nápoles. De hecho, Montoya tenía registros de 41 viajes al puerto
italiano. Enrique Díaz, buscado por la justicia ecuatoriana por lavado
de activos, fue hallado el pasado 25 de junio por detectives del DAS en una
oficina en Bogotá. De él ya se tenían antecedentes en
ese país porque había sido detenido en octubre pasado en el
aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, cuando pretendía ingresar más
de un millón de dólares adheridos a su cuerpo tras llegar de
un vuelo proveniente de Costa Rica.
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