En los últimos días la tensión entre Colombia y Venezuela ha estado a punto de colapsar debido a la “persecución” que siente el presidente Hugo Chávez, por parte del gobierno colombiano, desde que se firmó el acuerdo de instalación de siete bases militares estadounidenses en territorio de Colombia.
La intensión de una guerra entre Colombia y Venezuela siempre ha estado presente en los objetivos del presidente venezolano Hugo Chávez, quien ha violado los principios de soberanía de los países latinoamericanos, en su afán de buscar aliados que se adhieran a su política socialista. Sus contradicciones al querer la paz por medio de la guerra, parecieran frases de una persona que no está en sus cabales.
El principal actor del foro de Sao Paulo, ha negado ser simpatizante de grupos terroristas, sin embargo ha rendido tributo a Manuel Marulanda y ha hecho un minuto de silencio por “el gran revolucionario que fue Raúl Reyes”; dicho en sus propias palabras.
Lo que aún es incomprensible, es el grado descarado en el que presentó amenazas contra Colombia el pasado domingo en su programa “Aló presidente”, que dieron la vuelta al mundo y que son prueba fehaciente de su guerra política, incitando cada vez más al conflicto armado entre ambos países.
¿Cómo podrían interpretarse las siguientes frases? “No perdamos un día, en el cumplimiento de nuestra principal misión: prepararnos para la guerra y ayudar al pueblo a prepararse para la guerra porque es una responsabilidad de todos”. “Colombia te cobran caro (…) Vamos a formar los cuerpos de milicianos, a adiestrarnos los estudiantes revolucionarios; que son la mayoría, los trabajadores, las mujeres, todos listos para defender esta patria sagrada que se llama Venezuela”… Queda claro.
El presidente colombiano por su parte ha dejado el asunto en manos de organismos internacionales para sentar el precedente de que en ningún momento la intensión es atacar al país vecino, sino por el contrario combatir el narcotráfico y el terrorismo, que se encuentran en Colombia, no en Venezuela, ¿O acaso si?
En una entrevista hecha por Vicky Dávila de RCN, Chávez expreso el gran amor que sentía desde pequeño por Colombia, y aseguró que su intensión era salvadora frente a una presencia “Yankie”. De qué puede rescatar un personaje que defiende el ideal bolivariano de unificar a América Latina, pero que en su accionar enciende una revolución guerrerista en los asuntos internos de los países? Es una persona que proclama la paz y la unidad latinoamericana, pero bajo una frase no discutible: “patria, socialismo o muerte”, lo que significa que cualquier gobierno que no esté de acuerdo con él, seguramente irá a la guerra.
Es lógico que Colombia reaccione ante la ONU, denunciando una amenaza directa que se resume según el reporte, solicitar a los países que forman parte del Consejo de Seguridad para analizar la situación política entre ambos países, debido a que las relaciones se encuentran congeladas por solicitud de Caracas. Otro de los puntos expuestos es la falta de explicación por el asesinato de por lo menos ocho colombianos en territorio venezolano hace dos semanas, además de las continuas amenazas de guerra publicadas en su programa dominical. Luego de esto, el mandatario del vecino país, bajó la guardia y se retractó respecto a sus declaraciones diciendo que ha sido malinterpretado y que el que se siente amenazado es él con siete bases militares en Colombia.
Al respecto, curiosamente el presidente de Brasil se ha ofrecido como mediador del conflicto y aunque se ha mostrado distante a las decisiones de Colombia, no es desconocida su participación en el foro de Sao Paulo.
La situación es de extremo cuidado. No sería descabellado pensar que Venezuela se valga de artimañas para planear un auto ataque para inculpar a Colombia y darse la razón, para no ser juzgados de iniciar la guerra. Ojalá estemos equivocados.