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Degradación total de la justicia colombiana - (2010-02-15)
Sergio Esteban Vélez
Documento sin título
La semana pasada, a raíz del hallazgo de los cadáveres
de dos de los supuestos "desaparecidos" del Palacio de
Justicia en una unidad científica de la Universidad Nacional, El
Tiempo recordó que el coronel Alfonso Plazas Vega había
insistido desde hace años en que tales cuerpos se encontraban en
dicho lugar y en que las autoridades en su momento no respondieron
diligentemente ante una revelación de semejante importancia. Y
precisamente ahora, cuando los medios han divulgado la noticia de que
muy probablemente la providencia del polémico juicio al coronel
sobre este caso se dará a conocer a finales de este mes, he
recibido algunos mensajes de su esposa, doña Thania Vega de Plazas,
quien me contactó con motivo de mi columna (Paradojas de la
justicia). Entre estos correos, que contienen informaciones
imbatibles acerca de la inocencia del Coronel, se destaca un extenso
artículo del columnista de El Mundo Eduardo Mackenzie, en el cual
queda clara la parcialidad y la sevicia con las que ha sido tratado este
distinguido militar, por un poder judicial evidentemente infiltrado por
lo más bajo del narcoterrorismo.
La tesis principal del colega Mackenzie consiste en que este
juicio sería el resultado de una venganza de la mafia contra el
coronel Plazas, después de queéste, como director nacional de
Estupefacientes, les confiscara más de dos billones de pesos a los
más temibles narcotraficantes de Colombia.
Nuestro espacio semanal no nos alcanza para referirnos con
detenimiento a tales documentos (que pueden consultarse en el sitio(www.yocreoenplazas.com ). Sin embargo, nos parece realmente importante
comentar velozmente el contenido de un texto que doña Thania nos ha
enviado especialmente para que sea divulgado a los lectores de esta
columna.
El escrito devela datos espeluznantes, como los siguientes:
-.La denuncia que presentó el ex bachiller de la
Policía Ricardo Gómez Mazuera (junto al cura comunista Javier
Giraldo) contra el coronel Plazas, no tendría sustento, pues
Gómez no podría ser testigo de los hechos del Palacio de
Justicia, ya que no estuvo allí. Seis años antes de esa toma
guerrillera, Gómez había desertado del Ejército. ¿Cómo pudo ser testigo de unos hechos que no
conoció?
Sus denuncias, que fueron publicadas inicialmente por el
semanario comunista Voz, fueron descartadas por la Procuraduría, en
1990, pues: la queja del señor Gómez Mazuera contra
personal militar carece de todo fundamento.
En el 2005, Gómez reiteró sus denuncias. Sin embargo,
en la Resolución de Acusación contra Plazas Vega, de febrero
del 2008, la Fiscalía desvirtuó el testimonio.
- El segundo testigo clave, el cabo retirado
del Ejército Edgard Villamizar, acudió en el 2007 a rendir
declaración sin haber sido citado. Compareció inicialmente con
un nombre distinto del suyo.
Actualmente, se ha logrado comprobar que para el momento del
holocausto del Palacio, Villamizar se encontraba en el municipio de
Granada (Meta), por lo cual no pudo ser testigo del mismo.
A pesar de que Villamizar se negó a ratificar sus
denuncias, la Resolución de Acusación contra el coronel Plazas
se basó en su primer testimonio. Este, sin lugar a dudas, es
inválido, pues, como dice el documento, el ex cabo: "se
cambió de nombre, cambió su firma, declaró en una
diligencia de testimonio no programada, declaró sin la presencia de
la Defensa del sindicado, un testimonio sin fecha; se equivoca en sus
datos personales y en la declaración no se le verificó la
identidad. Es decir, se violaron por parte de la Fiscalía las
más elementales normas procesales penales".
Posteriormente, en el juicio contra el Coronel, la
Procuraduría calificó las afirmaciones de Villamizar como "deleznables", y anuló a este testigo como prueba.
Sin embargo, la Fiscalía le dio credibilidad y solicitó que el
Coronel fuera condenado.
- Igual de inválido sería el testigo Tirso Sáenz
Acero, de quien, según el documento, se habría probado que
tampoco estuvo presente en los hechos del Palacio. La credibilidad de
Sáenz es nula, pues ya había sido condenado por Falsedad
material de particular en documentos públicos y, en otra
ocasión, por Falsedad personal. Ha sido hallado culpable,
además, de otros cinco delitos, entre los que se cuenta el de
Homicidio. Sus afirmaciones fueron descalificadas por la
Procuraduría. Pero lo más grave habría sido que,
según el texto que nos envía doña Thania: "el
abogado de Plazas Vega encontró en el juzgado una carta de Tirso
Sáenz dirigida a la Juez, en la cual le reclama por no haberle
cumplido los ofrecimientos que le habían hecho sobre rebaja de
penas, y cambio de centro de reclusión. Amenaza en la carta con
que, de no cambiarlo de inmediato a la cárcel de La Picota,
procedería a dirigir una carta al coronel Plazas Vega,
retractándose de todas sus acusaciones. La juez de inmediato
envió dos documentos con el letrero de "Urgente" al
juez de ejecución de penas de la Cárcel de alta seguridad de
Cómbita, y consiguió el traslado inmediato de Sáenz a La
Picota"
Con estos hechos y otros divulgados constantemente sobre
distintos casos,¿puede quedar
alguna duda de la degradación actual de la justicia colombiana?
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