ESPADARAZO A LA LEY DE JUSTICIA Y PAZ - (2005-09-13)

 

La noticia de la semana pasada, en que se anuncia al país que 38 guerrilleros de las FARC (entre ellos 2 jefes de frentes y 2 jefes de milicias) manifestaron su deseo de acogerse a la Ley de Justicia y Paz, deja sin piso todas las sesgadas criticas de los opositores del gobierno y a todos aquellos que se han dedicado a desprestigiar al gobierno colombiano en el exterior.

Hemos escuchado todo tipo de acusaciones, siempre hechas por personas que quieren desinformar o que con intereses políticos mezquinos no tienen interés en el bien de Colombia; en el sentido de que la Ley de Justicia y Paz estaba hecha única y exclusivamente para los paramilitares y que demostraba como el gobierno era simpatizante de estos grupos. Incluso algunos más atrevidos dijeron que el gobierno dependía de estos grupos paramilitares para sostenerse en el gobierno y había sido elegido justamente por su influencia.

 

Este gobierno ha dado una lección increíble a todos sus antecesores y a los que en le futuro tengan la responsabilidad de conducir este país, sobre como debe manejarse una política de paz.En primer término, se ha demostrado que ejercer la autoridad limita inmensamente el accionar de los grupos armados al margen de la ley, y una vez están acorralados, se puede perfectamente extender la mano y abrirles las puertas a un proceso de paz.Pero es indispensable “el pulso firme y el corazón grande” que pregonó Uribe en su campaña, frase que pocos han entendido… ¿o quizás muchos? ¿Porque entonces la popularidad del presidente se sostiene indefectiblemente entre el 70% y el 80%, cifra de aceptación jamás vista en la historia de Colombia para un presidente que inicia su cuarto año de gobierno?

 

¿Porque los mal llamados paramilitares, que en realidad son autodefensas, decidieron desmovilizarse? Pues la respuesta es simple: el gobierno estaba copándolos con su ejército, y su política de seguridad democrática, y además, les garantizó que las zonas donde ellos actuaban, serían protegidas por el Estado, no dejándolas a merced de otros grupos guerrilleros que podrían perfectamente ocupar los espacios dejados por los desmovilizados.Ellos entendieron que su mejor opción era la paz; entendieron que la razón de ser como grupos violentos estaba desapareciendo. Esta razón fue precisamente la falta de presencia del Estado en muchas zonas del país, lo cual los obligo a tomar las armas y a defender lo suyo, echando mano a los medios a su alcance.

 

Los paramilitares, al igual que las guerrillas, han utilizado todas las posibles fuentes de financiación, empezando por el secuestro y posteriormente, financiándose del narcotráfico.Hoy tienen todos ellos la posibilidad de reintegrarse a la vida civil, tienen la alternativa de vivir en paz y labrarse un futuro trabajando en forma honesta, pero todo ello, porque este gobierno le esta devolviendo la legitimidad a todas sus instituciones y esta haciendo presencia en todos los rincones de la geografía nacional.Pero ahora, no debemos rasgarnos las vestiduras, porque los tendremos insertados en la sociedad, algunos serán nuestros compañeros de trabajo, y otros nuestros vecinos.Si Colombia quiere la reconciliación, tendrá que entender esta situación y aceptarlos, así como hemos aceptado a otros desmovilizados y, en muchos casos, compartido con ellos actividades laborales.

 

Así pues, que aquellos enemigos del gobierno, que pensaron que había réditos políticos apartándose y oponiéndose en forma mezquina a las aspiraciones de paz de un gobierno honesto, que trabaja por la seguridad de todos los colombianos y hace ingentes esfuerzos para alcanzar la paz, han quedado derrotados ideológica y políticamente. Han quedado a la deriva.Lo muestran las encuestas.

 

Es el caso del senador Rafael Pardo, poseedor de la verdad revelada. Según él “es el único que sabe como hacer la paz”, porque ya la hizo con el M-19, proceso de paz este rebozante de impunidad y de leyes acomodadas en el congreso a pupitrazo limpio, para favorecer a estos guerrilleros. Pardo hoy casi ni aparece en las encuestas.Uno le ve, con el 0.1% de favorabilidad. Es tan baja esta cifra que uno no entiende para que las firmas encuestadoras siguen colocando su nombre en sus encuestas, si solo aparece en las preguntas y no en las respuestas de sus encuestados.Lo mismo sucede con Rodrigo Rivera Salazar, uno de los amigos de Samper que cree que el país se ha olvidado de su apoyo a este gobierno, manchado por al deshonestidad y la vergüenza internacional.

 

¿Y que decir de nuestros indultados guerrilleros, que hoy no tienen la grandeza y el talante, de pararse al lado de gobierno, para mostrarle a Colombia que si ellos tuvieron la oportunidad de un proceso de paz, como no buscarla insistentemente?No parece haber una diferencia entre los oportunistas y corruptos liberales, con aquellos que dizque una vez estuvieron defendiendo un “proyecto político” por la vía de las armas.Que no nos metan más los dedos a la boca. Los intereses políticos de casi todos ellos están por encima de los intereses de La Patria. Cosa bien diferente, pasa con el presidente Uribe, su pasión es Colombia, su amor es para Colombia y su lealtad se llama Colombia.