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Las candidaturas presidenciales - (2006-04-29)
Miguel Posada Samper
Documento sin título
Es importante en la democracia que las candidaturas presidenciales, sean serias. Los candidatos deben ser personas que dominen, especialmente, los fundamentos de la economía y la geopolítica. Si quienes aspiran al cargo más alto de la nación son ignorantes en estas materias vitales, su candidatura, simplemente, no es seria. Del primer candidato, el presidente Uribe, puede afirmarse que le cabe el país en la cabeza, como se suele decir, en un grado que sólo es equiparable al del ex presidente fallecido Carlos Lleras Restrepo. Puede que uno no esté de acuerdo con todos sus nombramientos o con algunas de sus políticas, pero sus conocimientos y capacidad de trabajo son indiscutibles. Los demás candidatos, en cambio, han demostrado profunda ignorancia en temas fundamentales, en el mejor de los casos, u ostentan un profundo irrespeto hacia los electores, lo cual es peor.
En el doctor Serpa se conjugan tal vez las dos cosas: irrespeto hacia los electores e ignorancia. Nos dice, que él se propone lograr un crecimiento económico del 7%, una cifra que sólo han logrado, con reformas liberales, unos pocos países. Eso va a ocurrir, por arte de magia debemos suponer, al tiempo que va a desalentar la inversión, que es el motor necesario del crecimiento, aplicando un impuesto al patrimonio. El impuesto al patrimonio, y sobre esto hay un consenso entre todos los economistas serios del mundo, es algo que sólo se debe imponer en un caso extremo y excepcional; nunca debe ser un tributo permanente.Aquí lo hubo y en buena hora se suprimió, pues indefectiblemente lleva a la descapitalización – es mejor endeudar que capitalizar las empresas- y además incentiva la evasión fiscal. Ese impuesto lo propone Serpa con el fin de financiar 1 millón de viviendas. Eso lo propone en momentos en que escasea la tierra para la vivienda de interés social, porque no hay servicios, ni vías, ni se logran licencias con la agilidad que se necesita para sostener el actual ritmo de construcción. Seriedad, doctor Serpa, seriedad. Llegar al 7% es una meta que no es fácil alcanzar, y menos si usted destruye los incentivos a la inversión.
Pero es peor aún el caso del candidato Carlos Gaviria y su fórmula para la vicepresidencia, Patricia Lara. Entre las sandeces que ha dicho Gaviria, está que no le gusta la intermediación financiera en educación, salud y vivienda. ¡Que insensatez! En educación, para empezar, no existe intermediación. En salud, las EPS y las ARS se ocupan no sólo de administrar recursos, sino de dirigir al paciente a la IPS (la prestadora de salud) que el paciente necesita según su dolencia. ¿Qué tendrán que hacer los ciudadanos si Gaviria acaba con las EPS y las ARS? ¿Tienen que afiliarse a una docena de IPS, porque no pueden saber de antemano cual servicio especializado van a necesitar? ¿Y en vivienda que pretende hacer? Si se elimina la intermediación de los bancos, cada persona que desea vivienda, suponemos, va a salir a la carrera 7ª a preguntar que ahorradores le prestan para comprarla. Gaviria no dice como va a reemplazar a los bancos, que se ocupan de recoger el ahorro y prestarlo a quienes necesitan préstamos. ¿O será que el gobierno se encargará de todo? Entonces estaremos en un país comunista totalitario, señor Gaviria, precisamente lo que quieren los del Partido Comunista Colombiano, el creador de las FARC. No sobra recordar que el caduco PCC es el núcleo de la izquierda que Gaviria representa. Si es así, y vamos al Estado que lo hace todo, dígalo con claridad. Diga: Soy comunista y voy a nacionalizar todo. Así sus electores sabrán a que atenerse.
Lo que el ciudadano debe apreciar para entregar su voto no son las buenas intenciones del candidato. Personas con buenas intenciones hay millares, o más bien, millones. Lo que se debe mirar es el conocimiento y comprensión del andamiaje de la economía que tenga el candidato, y su capacidad para ejecutar política. Gaviria por lo menos es honesto cuando confiesa que no tiene experiencia más allá de la docencia de derecho y su trabajo- bien cuestionable- en las cortes. No ha administrado ni una tienda. Su fórmula, Patricia Lara, tampoco nos presenta más que buenas intenciones. Cuando se le pregunta el ¿Cómo?, dice que el que sabe es Navarro. Pero es que el candidato es Gaviria, señora Patricia; a Navarro lo descartaron.
¡Que lástima que no hay una verdadera confrontación de ideas y programas serios y bien fundamentados! Y es que hay tantos temas que se podrían discutir con profundidad. El tema de la infraestructura, la educación, la defensa ante los terroristas, y tantos otros. Pero sólo vemos en la campaña de los opositores a Alvaro Uribe populismo, engaño y facilismo; y un profundo irrespeto al intelecto de los electores. Estamos, en esta contienda electoral, pasando por un verdadero desierto político.
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